Crítica del Disco en el Portal Rockaxis, por Rodrigo Carvajal. Para leer el review en la página de Rockaxis haz click aquí
No debe haber sido fácil para Fahrenheit la concepción de este nuevo disco. Sobre todo teniendo en cuenta todo lo que significó la placa anterior, producida por el estadounidense David Prater y donde la banda se la jugó por completo por un álbum que suena increíble, pero que, tal vez, no tuvo los resultados esperados en ventas y popularidad. Más aún, dejó algunos caídos y, tras su lanzamiento, debieron sufrir las importantes pérdidas de su cantante, su guitarra líder y su baterista.
Pero Fahrenheit superó todo eso y mucho más, pues se rearmó rápidamente ante cada partida y no sólo siguió adelante, sino que se aventuró a salir del país para radicarse y probar suerte en México. Dentro de todo eso, se dieron el tiempo para editar su tercera placa de estudio, registrada de manera impecable junto a Pablo Stipicic.
“Nuevos Tiempos” sonaba grande, fastuoso y trabajado. Era un gran disco. “Caída Libre” es una excelente continuación a una labor que la banda tiene clara y encaminada. El hard rock sigue presente y aunque las pinceladas más melódicas y los toques pop se hacen sentir a lo largo de toda la placa, Fahrenheit no renuncia a lo que mejor sabe hacer ni a lo que ha estimado como su norte desde hace buen tiempo: combinar lo mejor del rock con elementos más pop o radiables que les permitan escalar posiciones y masificar su sonido. En eso no hay nada de malo, si se hace con la calidad que Fahrenheit imprime en este “Caída Libre”.
Con el inicio de ‘Autofobia’ no pude dejar de acordarme del comienzo del disco “Nuevos Tiempos”, pero rápidamente el corte adquiere vida propia, con un ritmo acelerado y rockero, en uno de los puntos altos de la placa. En ‘Despiértame’ conviven los dos elementos citados más arriba: rock y melodía para generar un corte con peso, lleno de gancho e imposible de no tararear. Algo que volvemos a sentir con ‘Tren a mil’, ‘Te oigo decir’ o ‘Cierra los ojos’, tres cortes muy bien pensados y tremendamente contagiosos.
De todas formas el disco retoma la potencia inicial con cortes como el sublime ‘Santiago del nuevo extremo’ –el mejor tema del álbum-, donde escuchamos algo de lo más pesado del registro, que se combinan con momentos más sutiles que explotan magistralmente. Gran tema. Por su parte, ‘Sentir’ es adrenalina pura. Un tema rápido, ágil e impetuoso. Mientras, ‘Entre líneas’ destaca por una excelente intro y, además, por un cambio en las vocalizaciones –un punto a considerar, pues a ratos se hacen muy similares y tienden a cansar un poco cuando vas en le sexto o séptimo tema-, con un toque más oscuro y nuevamente con un gran e irresistible coro.
‘Mi muro’ saca el pie del acelerador y la banda se mete de lleno en las baladas. Hay buenas melodías, aunque se extraña una explosión más fuerte. El solo del final es de aquellos hechos a la medida, que calzan a la perfección, especial para corear en las tocatas en vivo. Por otro lado, ‘Fantasmas’, que incluye algunas programaciones, es una balada pura. Un tema bello y melódico y donde nuevamente destaca la capacidad del grupo para dar vida a esos coros inolvidablemente buenos.
Fahrenheit y sus seguidores pueden estar tranquilos, pues “Caída Libre” es una correcta continuación para ese pedazo de disco que fue “Nuevos Tiempos” –aunque recalco el problema de las vocalizaciones, demasiado similares a ratos entre sí. Aquí están todos los elementos que la banda ha venido explotando desde hace buen tiempo trabajados con especial maestría. Puede gustar o no el estilo, pero lo de Fahrenheit es en serio y se nota que tienen la película más que clara.
Hoy anuncian su regreso a tierras chilenas después de su periplo mexicano, pero volverán con la tranquilidad de la labor cumplida y con un disco que conserva la energía rock y que suma elementos melódicos para un trabajo sumamente bueno y que confirma la senda delineada por Fahrenheit.
Rodrigo Carvajal U.








De que problema de vocalizaciones habla este compadre? Veo que está más equivocado que Jesus en decir semejante boludez, las vocalizaciones están BUENISIMAS.
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